lunes, 22 de diciembre de 2014

Paranoia

- Pero... pero... Te-tengo miedo de que no me dejen abordar el tren.
- ¿Por qué? ¿Hay algo mal contigo?
- P-Pues... M-Mi estado actual.
- ¿Te hace diferente en alguna forma?

(Espera, espera... no sé qué estoy haciendo aquí. ¿Dónde estoy? ¿Por qué siento como si pudiera regresar el tiempo? Mi cabeza da vueltas y ese reloj se ve borroso. Ese reloj... ¿el reloj? Demonios, ya olvidé cómo leer un reloj analógico. Y ese reloj no tiene número... ¿qué hora es?)

- It's seven-twenty. You have to go to platform 5.
- Platform 5? a or b?
- Excuse me?
- A or b?
- The long one.

(The long one, the long one. Voy a ir a la única que conozco. Andén 5, Andén 5. La señora se me quedó viendo raro, muy raro. ¿A dónde voy? Sí... Andén 5. ¿Por qué voy para allá? Me lo dijo la mujer de la ventanilla, a la que fui a pregutnar porque no sabía a cuál andén llegar.  Tuve que hacer mucha fila, mi mochila se cayó varias veces. Tuve que recogerla. Esa mochila no es mía, es de Javier. ¿Javier? Javier me podría ayudar... ¿Dónde está el andén?)

- Hey! hey!
- Uh?
- Is this yours? I think you left this behind.

(¡Mi mochila! Pero... yo traía mi mochila conmigo. Mi mochila... Imagina nada más si la hubiera perdido. ¿Y luego qué le digo a Javier? ¡Y trae mi laptop adentro! ¿Javier? ¡Javier! ¿Cuánto tiempo ha pasado? Supongo que debo de bajar esas escaleras... demonios, ¿por qué no hay elevador de este lado? Pero ya no tengo tiempo de irme al otro lado, el tren sale a las 7:40. El tren... ¡El tren! ¿Me dejaran subirme al tren? Espera... ¿por qué siento como si pudiera regresar el tiempo? Esto no me está pasando a mí, esto no puede estar pasándome a mí. ¿Qué hora es?)

- No le hagas caso a ese reloj, está cinco minutos adelantado.
- Ok... entonces son las 6:55.
- Exactamente. ¿Cuánto vas a querer?
- El de 9 Euros, por favor. El que no está combinado.
- Perfecto. Aquí tienes. Enjoy. Be careful, it's strong. 
- Thanks.

No debería de estar haciendo esto. Espera, esto es demasiado para mí. Y mi cuerpo no está acostumbrado... y esta cosa es la pura realidad. Ah, no debí de haber hecho esto. Pero de alguna forma me siento como si todo fuera a salir bien. Ya no me duele la espalda. Vaya, realmente funciona. Ahorita podría correr un maratón. Demonios, subir las dos maletas por las escaleras va a ser difícil. ¿Qué hora es? Ahí se ve un reloj. 7... 7 algo. No puedo leerlo. Demonios a subir las maletas. ¿Qué demonios estás viendo? Deja de verme. Argh. Nada me pudo haber dado más asco que ver tu lengua pasearse por tus asquerosos y gruesos labios. Simplemente no te me acerques. Un peldaño a la vez.

- Excuse me, is this train going to ....?
- Let me see your ticket. Yes, indeed. You are on the right platform, right train.
- Thank you!
(OMG, thank god so much, what time is it? Sí, sí es el tren correcto. Ah, pero... demonios... ¿qué hora es? Ahí hay un reloj analógico. Siete... siete y algo.  ¿Siete cuarenta y cinco? ¡No, no puede ser! El tren salía a las 7:40, ¿por qué no me di cuenta de cuándo se fue el tren? Demonios, ahora sí la regué bien y bonito. ¿Qué sigue ahora? Mis maletas, donde están mis maletas... Aquí. Mi mochila, también. ¡Javier! Ah... él podría venir en mi rescate ahorita, estoy segura que él me ayudaría. Él me hubiera cuidado y nada de esto habría pasado. O podría simplemente seguirlo y no preocuparme por mi estado mental...)

- Are you feeling allright?
- Uh? Yes, yes... sorry. Why?
- Nothing special, just asking. Let me know if you need something.
- Sure, thanks.

Y sí, se fue viéndome. Sigue volteando. Y ahora le dijo a su hija pequeña que no se me acercara. Sí, todos se me quedan viendo ahorita y me rehúyen. Recuerdo caminar por un pasillo lleno de gente, cuando aún pensaba que iba a alcanzar el tren. Es horrible darte cuenta de cómo te voltean a ver. ¿Por qué demonios voltean? Ocúpense de sus asuntos... yo me ocuparé de como demonios voy a sacar esta maleta de este locker. Demonios. Muy apenas pude meter la maleta en el locker y ahora no la puedo sacar. ¿Cómo le hago? Hay muchos compartimentos aquí. Y necesito sacar esta maleta para poder irme al andén. Por cierto, tengo que preguntar de qué andén sale el tren. ¿Por qué siento como si pudiera regresar el tiempo? Tengo sed. Necesito agua, rápido. ¿Dónde hay agua? Yo traía agua en la mochila. Estoy segura. No puedo ni pensar con esta boca tan seca.

- Wait a moment. I am busy.
- Ok.

Y ahora estoy al lado de una mujer policía. Quiero preguntarle si me van a dejar subir al tren, pero no me hace caso. Me ha dejado esperando un buen rato. Quiero saber que hora es. Ya no puedo esperar a que esta mujer me atienda. Es obvio que no  me quiere atender. Sabe que hay algo mal conmigo. ¿Qué hora es? Mejor voy a ver qué hora es. ¿A quién más le puedo preguntar? ¿Qué necesito hacer? Ah sí, necesito ir por mis maletas, no traigo ni siquiera mi mochila. Demonios, están en el lado opuesto de la estación. ¿Qué hora es? Tengo sed.

- You know, we look a lot alike.
- Excuse me?
- Yes, you seem Indian to me.
- Do I? Hey, is this your daughter?
- Yes, my husband is over there. He told me you were scared. Are you scared? Do you need something?
- Mmm... yes... D-do yo-ou know w-what t-time is it-t?
- It's 7:35

Oh, demonios. Debí de haber leído mal el reloj. Pensé que eran las 7:45. Malditos relojes analógicos. ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué tengo la mano dentro de mi mochila? Ah, sí. Buscando mi agua. ¿Dónde está mi agua? Yo recuerdo que tenía una botella muy pequeña. ¡Sí! Ah, divino néctar de la vida que recorres mi cuello, acariciando mi lengua y tranquilizando mis sentidos. Ah, ahora me siento mucho mejor. Entonces todavía está el tren aquí... ¿me podré subir? ¿Y si le pregunto a ella? Se ve agradable.

- Yes, and you come from where?
- Mexico.
- Ah! Mexico... Yes, we look a lot alike. I thought you were Indian. Are you allright? Everything is fine. The train is here.
- B-but, I f-fear they won-t-t let m-me b-board the train.
- Why? Is there something wrong with you?
- Well ... you k-know. My c-current state.
- Does it makes you different in any way?
- N-no, b-but...
- Then nothing. Let me help you board the train. Here, you should be in this cabinet.

¿Dónde? ¿Subir? Con estas maletas gigantes, claro. Deja me aseguro de no olvidar mi mochila. Javier se enojaría. Ah, el agua es deliciosa. Y esta mujer me está ayudando muchísimo.

- Come on, go ahead. Everything will be allright. You are now in the train. Hope you have a nice trip.
- Th-thank you!

...
12 horas después
...

- Amorus, a pesar de todo, llegué sana y salva. Te amo.
- Qué bueno. ¿Tuviste algún problema?
- Mmm... Pues...

domingo, 30 de noviembre de 2014

Zapatito blanco, zapatito azul...

¡Dime cuantos años tienes tú!

Si tuvieras que elegir entre vivir en Berlín o vivir en Zurich, ¿te considerarías desafortunado?

Tengo la peor buena suerte que conozco.

Desde que estaba chica, (en la preparatoria, quizá) puse mis ojos en Alemania. Yo quería ir a visitar, ir a estudiar, emigrar a Alemania. Cuando entré a la universidad moví cielo mar y tierra para poder estudiar alemán y que no me costara tanto. Después, cuando comencé a buscar opciones para continuar mis estudios (como a la mitad de la carrera), conocí a la ETH (Eidgenösische Technische Hochschule) la principal universidad de Suiza, la tercera mejor de Europa, la 12a mejor del mundo y el primer lugar fuera de las universidades de Estados Unidos y Reino Unido. De hecho, yo quería irme ahí a estudiar la maestría. Sin embargo, no apliqué precisamente porque ya me habían aceptado en el Cinvestav (algo de miedo también jugó un papel importante ahí... ¿y si no me aceptaban?)

Ahora... Tengo la peor buena suerte que conozco. Tengo dos ofertas de trabajo, como asistente de investigación. En ambas me dan un doctorado al finalizar (me pagan por estudiar, ¡yei!). Una es en Zürich, en la ETH. Otra es en Berlín, en la Freie Universität - Berlin. El de Zürich es en Neuroinformática y el de Berlín es en Proteómica computacional. Ambas tienen sus ventajas y desventajas. Y me tengo que decidir YA. Mañana, cumpleaños de Javier. Y como creo que no le voy a tener regalo de cumpleaños (¡perdón! ¡prometo darte el mejor regalo de cumpleaños que mi amor pueda dar!), al menos quiero regalarle un papelito que diga "Vale por tres años para vivir en _______" (ya depende si es Suiza o Alemania). Quiero de alguna forma retribuirle el hecho de que me apoye tanto (vamos, he cambiado de decisión 5 veces en 7 días y con todos los cambios ha estado de acuerdo).

Ja... no he podido dejar de pensar en eso toda la semana. ¿Mi sueño de la adolescencia o mi sueño académico? Y ahora necesito ayuda. Necesito poder decidir. Digo, esto no es tan sencillo como escoger qué me voy a poner el día de hoy o que voy a hacer de comer.

Ya me voy, de hecho. Eso es un hecho. Con cualquier opción salgo del país la próxima semana. Lástima, yo quería pasar las fiestas decembrinas sin tanto frío y con mi familia, pero creo que eso no será posible. (Me voy a hartar de la nieve, eso estoy segura)

A pesar de todo el estrés que esto me provocó (bajé aproximadamente 3 kilos porque se me olvidaba comer de tanto que estoy pensando en esto), ahorita que lo escribo me doy cuenta que estoy feliz. Me voy a cumplir mi sueño, sea cual sea el que escoja cumplir primero. El otro podrá esperarse unos 4 años, a que termine el doctorado.

 Entonces, ¿águila o sello?

domingo, 23 de noviembre de 2014

La mejor decisión que no he tomado

Estoy frente a la mejor decisión que no he tomado. 

¿B o Z?

¿Alguien que me ayude a decidir?
Y en dos semanas me voy. 
Al menos eso ya es un hecho. 

Libertad voluntaria

Ya no me siento culpable. 

Hace varios días liberé esa culpa. Fue algo que me puse como condición para poder casarme. No me iba a casar aún atada a culpas fantasmas, a sueños vívidos incoherentes, a deseos frustrados. Y puedo decir que me casé libre.

¿Sentiste esa libertad?

No sé para otras novias, pero para mí, mi boda fueron las horas que más rápida y felizmente se me han pasado. ¿Lo sentiste? Tú también te veías feliz. Sé que me has perdonado. Yo también te perdoné.

Hace días me liberé. Fue libertad mental en su más pura expresión. Dejé ir lo que me encarcelaba. Le pedí perdón por haberlo mantenido encerrado también tanto tiempo y le dije que lo perdonaba por haberme tenido tras rejas todo este tiempo. Ese sentimiento de opresión murió para mí hace varios días. Quizá semanas. Quizá meses. Había ido agonizando lentamente, hasta que murió.

Culpa, ya no me necesitas. Ya no me vas a sentir. Culpa, ya no te necesito. Ya te he dejado de sentir.
Ahora camino libre, tomada de la mano de un hombre especial, de una manera tranquila. ¿Caminamos hacia el mismo lugar? No lo sé. Sólo sé que lo quiero acompañar, así como él me ha acompañado a mí.

¿Me das un besito? Ándale, uno ahora que ya tenemos permiso.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Anillos


Las enseñanzas te llegan de donde menos te lo esperas.  Una persona sin un trasfondo académico convencional te sorprende porque entiende el lenguaje de la vida mejor que tú, mejor que nadie.  Y lo admiras, porque esa persona, en su sencillez,  en su sensibilidad y su amor, te hace entender, de una forma tan fácil, algo que para ti sola hubiera sido imposible.

Sólo me queda decir gracias.  La misma felicidad que este acontecimiento  le provoca a usted, me la está provocando a mí.  Creo, y lo creo firmemente, que es la persona más sabia que conozco.  Me ha hecho entender tantas cosas...  Cosas que por mi cuenta nunca hubiera entendido.  Nunca me hubiera salido de mi mundo egoísta, irreal, inconsciente, de no haber sido por una palabra suya, un gesto aquí, una mirada acá.  Una noche de desvelo platicando hasta las siete de la mañana.  Un abrazo en un momento de emoción.

Le agradezco que me haya aceptado con los brazos abiertos en su familia, en su vida.  No sabe lo que esa foto simboliza para mí.  Ver nuestra cara de felicidad en el momento de ponernos los anillos y saber que esa foto la llevará con usted por mucho tiempo, para mí es suficiente.  Saber que, gracias a que conocí a su hijo y que decidimos hacer una vida juntos, la pude conocer a usted, para mí es maravilloso.  Mi vida es más completa desde que la tengo como guía.  Porque sin saberlo, la hice mi guía.  Hoy me di cuenta.  La observo, la escucho y la quiero comprender... como estudiante ávido, atento de lo que dice el maestro.  Usted ha sido mi maestra y espero que lo sea mucho tiempo.  Prometo hacer lo posible por que este cambio en nuestras vidas, del que su hijo y yo fuimos mecha, sea el principio de algo bueno.
Tengo la suerte de que mi nueva familia es maravillosa.  Tanto, que no la siento como nueva.  Para mí es simplemente como si hubiéramos estado separados y nos hayamos reencontrado. Así me ha hecho sentir hoy su detalle.    Cuanto simbolismo pueden encerrar unos anillos y un momento de desorientación.
Y procuraré guardar para siempre esa enseñanza...  Quizá la lección no es para el otro, quizá es para mí.

martes, 30 de septiembre de 2014

Quiero ver

Una grabación muy mal hecha. Pero hecha, a fin de cuentas. Torturen o deleiten sus oídos. Eso ya no depende de mí. Los quiero.

Audio

Sólo un tip: Bájenle a las bocinas. Ya no me quedaron ganas de moverle a la amplificación.


Y ya que estamos aquí: volví a subir un video de hace mucho tiempo. He aquí su dirección.

Hurt - Un momento verborreico

Cross your heart and hope to die

Borraba fotografías, una tras otra. Borraba recuerdos, que sé que en poco tiempo ya no estarán ahí.

Fotografía de azules y amarillos. Borrar. Imagen de un beso. Borrar. Imagen de una fiesta. Borrar. Video de esa fiesta. Borrar. Grabación de audio. Borrar. Carta. Borrar. Video de una canción de café tacuba. Video de un ser de ojos tristes tocando la guitarra y cantando en su casa... Video de una canción de café tacuba. Video...

Copiar. 

Recuperando los datos de un disco duro desahuciado, me di cuenta de que no puedo destruir ese último pedazo de lo que fue mi corazón. A pesar de haber destruido todo lo demás, ese último pedazo se resistió como un héroe. O un villano. 

Quizá me resulte contraproducente. ¡Vamos, ya prácticamente me consideraba libre! Quizá yo sola me estoy atando. No, no es un quizá. Yo sola me estoy atando. Mi única esperanza para desatarme es ir a ese disco duro, a esa memoria, y eliminarla de una buena vez. Lo haré... algún día. Hoy es simplemente demasiado doloroso. Ya mañana será otro día.